Hay tres formas de cejas: rectas, en pico y arqueadas.

Las cejas arqueadas suavizan los rasgos de la cara mientras las cejas en pico endurecen la mirada.

Para saber el largo perfecto de la ceja hay que trazar una línea imaginaria desde la aleta de la nariz hasta el principio de la ceja y eliminar el pelo que sobre (el entrecejo) con pinzas o cera. Luego trazar otra línea desde la aleta de la nariz hasta el rabillo del ojo y eliminar pelo sobrante. Puede variar entre personas, ya que hay gente con la nariz más o menos ancha.

Los pelos que crecen encima de las cejas solamente se quitan en el caso que sean muy largos y oscuros que no se puedan arreglar con peine, porque al quitarlos puede quedar muy artificial. Si es pelusilla queda más natural dejarlos.

No existe un diseño universal de cómo llevar las cejas, ya que hay que tener en cuenta los rasgos para saber cuál te favorece más.  Cualquier cambio en la ceja tiene el inconveniente de que puede convertirse en definitivo, ya que hay vello que una vez quitado nunca vuelve a crecer. Por eso es aconsejable que la depilación de cejas se realice por una profesional que le pueda aconsejar sobre la forma, grosor y largo que más le conviene.