Para la mayoria han acabado las vacaciones y la época de tomar el sol. Para muchos que han abusado del sol (inevitable en Mallorca) ahora es el momento de darse cuenta de los desastres que ha provocado el sol en nuestra pobre piel y empezar a plantearnos los cuidados de la puesta a punto.

El tratamiento mas importante en este proceso será el de exfoliar la piel para reparar los daños provocados por el sol, como las manchas, estimular la producción de colageno y minimizar el poro. El tipo de exfoliación dependera del tipo de piel y la «gravedad» de los desastres que has provocado por no aplicarte SPF 50 en la cara ese día de risas en el velomar. ¡ay ay ay! 

Las pieles secas son las que más sufren en verano, ya que el viento y el sol son las que provocan una mayor sequedad y aumenta el aspecto de piel envejecida. Lo ideal para una piel seca es una buena exfoliación y asi poder nutrir e hidratar en profundidad. 



Exfoliación
Limpiar la piel y exfoliarla es el primer paso para mejorar la piel, sobre todo cuando hace muchos días que no se ha hecho ningún tratamiento. Con ello lograremos eliminar células muertas, impurezas, rugosidades de la piel para dejarla limpia y preparada para todos los tratamientos.  
 Existen los exfoliantes:
Físicos: Eliminación de células muertas mediante el raspado de la superficie de la piel con la fricción física. Muchos fabricantes utilizan productos naturales tales como semillas, huesos de albaricoque, o conchas de ostras trituradas como el ingrediente que provoca una fricción.
Químicos: Actúan disolviendo los enlaces que mantienen unidos los queratinocitos. Al liberarse de su anclaje, las células que forman parte de nuestra piel son mucho más fáciles de eliminar, de manera que la piel se exfolia y se renueva sin que tengamos que hacer ninguna manipulación sobre la piel. Entre los activos más utilizados para este propósito encontramos los Alfa-Hidroxiácidos como el Ácido Glicólico o el Láctico, y los Beta-Hidroxiácidos como el Ácido Salicílico.
Enzimáticos: Las células muertas se separaran por disgregación de las mismas, los pioneros de estos exfoliantes son los japoneses, y no se trata de “rascar” sino de humedecer la piel, dejar el activo encima de la piel y al cabo de un rato eliminar la misma, al aclarar se arrastran las células muertas con los enzimas. Normalmente suelen ser enzimas que provienen de fermentados de papaya, piña o higo.


Mascarillas, hidratación y reparación en profundidad 
Las mascarillas van a nutrir y a reparar, es el tratamiento en profundidad que necesitamos después de las exfoliaciones. Las mascarillas que nos van a beneficiar son las que contienen componentes regenerantes e hidratantes.

Como ya hemos realizado la exfoliación, la mascarilla va a ser el segundo paso de choque. Y gracias a que hemos eliminado celulas muertas de la superficie la mascarilla penetrara más y hara más efecto.


Hidratración y antimanchas, mantener y tratar Una vez hemos hecho el tratamiento de choque, ahora toca el mantenimiento, acabar con una hidratación en profundidad. 
Mientras estamos todavía algo morenos lo ideal es hidratar y nutrir para mantener la piel bronceada más tiempo, aunque estas células que tienen alto contenido en melanina irán desprendiéndose poco a poco y llega un momento que es preferible volver a exfoliar la piel para que pueda verse el tono homogéneo. Cuando se ha ido el bronceado se veran más las manchas que han podido salir por el sol. Son zonas que se han pigmentado más y que ahora toca tratar. Por lo que es el momento de empezar a usar despigmentantes.
La hidratación por la noche es la ideal tanto para pieles secas como algo más grasas cuando se quiere hacer una reparación del daño solar. Podemos aprovechar por usar mas cantidad de producto, que sea lo suficientemente efectivo y la piel está mas descansada y no se gesticula. 

Ven a MegaHealth y le asesoraremos sobre el mejor tratamiento post-verano para su piel.